
Del sábado 10 al lunes 12 de octubre, jóvenes provenientes de distintas comunidades mercedarias de Chile se congregaron en Rapel para participar en el Encuentro Nacional de la Pastoral Juvenil Mercedaria 2026. Bajo el lema "Libres para servir, valientes para liderar", y teniendo como inspiración el liderazgo de san Pedro Nolasco a la luz de Cristo Redentor, el encuentro reunió a 92 participantes en torno a la fe, la fraternidad y el compromiso de servicio.
Inspirados por las palabras de Jesús, "El que quiera ser grande entre ustedes, deberá servir a los demás" (Mc 10,43), los jóvenes fueron invitados a descubrir que el verdadero liderazgo cristiano no se fundamenta en el poder o el reconocimiento, sino en la capacidad de entregarse generosamente a los demás, siguiendo el ejemplo de Cristo y el testimonio redentor de san Pedro Nolasco.
Durante los tres días, el encuentro contempló diversos espacios de formación, reflexión, oración y convivencia fraterna. A través de dinámicas y actividades participativas, los jóvenes profundizaron en temas como "Gastar la vida", "Jesús como líder", "Liderazgo al ejemplo de Jesús" y "La vocación de un líder", reconociendo en el servicio una expresión concreta de su fe y de su identidad mercedaria.
Uno de los momentos significativos del programa fue el espacio denominado "Café del mundo", que permitió acercarse a experiencias y testimonios de liderazgo de coordinadores, religiosos, religiosas y sacerdotes. Asimismo, mediante representaciones de santos mercedarios, los participantes pudieron profundizar en el testimonio de quienes, a lo largo de la historia de la Orden, han encarnado el carisma de la redención y la entrega al prójimo.
La formación también tuvo una dimensión práctica, con talleres de cocina, fotografía, primeros auxilios, liturgia, animación y dinámicas, ofreciendo a los jóvenes herramientas para poner sus talentos al servicio de sus comunidades. Las celebraciones litúrgicas, la oración cantada y los espacios de encuentro con Dios acompañaron este itinerario, recordando que todo liderazgo auténticamente cristiano encuentra su fuente y sentido en el seguimiento de Jesús.
La alegría y la fraternidad también tuvieron un lugar especial. El festival comunitario, las dinámicas, los juegos y el intercambio de recuerdos entre las distintas delegaciones favorecieron el encuentro y fortalecieron los vínculos entre jóvenes que, desde diferentes lugares del país, comparten una misma espiritualidad y vocación redentora.
El encuentro concluyó el lunes 12 de octubre con una liturgia de envío, en la que los participantes fueron invitados a llevar a sus comunidades lo aprendido y compartido, asumiendo el desafío de ejercer un liderazgo generoso, valiente y comprometido con las realidades de su entorno.
Bajo la mirada maternal de María de la Merced y siguiendo las huellas de san Pedro Nolasco, este Encuentro Nacional renovó la invitación a los jóvenes mercedarios a ser protagonistas de una Iglesia que sirve, acompaña y libera, especialmente allí donde tantas personas continúan experimentando nuevas formas de cautividad.
Que el Señor siga suscitando entre nuestros jóvenes corazones disponibles para gastar la vida por los demás, capaces de reconocer en el servicio el camino de la verdadera grandeza y de responder con audacia al llamado de Cristo Redentor.
Fuente: Secretaría Pastoral Provincia Mercedaria de Chile.


