
En un ambiente de fraternidad, oración y discernimiento, este encuentro (vivido en el marco del Año Jubilar de la Esperanza) ofrece un espacio para dialogar, profundizar y proyectar el camino futuro de nuestra familia mercedaria. Su objetivo es renovar, de manera conjunta, el compromiso con el carisma redentor al servicio de la Iglesia y de las realidades donde nuestra Orden está presente.
Confiamos este tiempo de trabajo, escucha y comunión a la Virgen de la Merced, pidiendo que siga guiando los pasos de nuestra Orden con sabiduría, unidad y esperanza.


