Nacido en Portell, Cataluña, en 1204, Ramón recibió el sobrenombre de Nonato (“no nacido”) porque su madre falleció antes de dar a luz, y él vino al mundo mediante una cesárea, algo extraordinario para su tiempo. Este inicio dramático de su existencia lo unió para siempre al misterio de la vida como don de Dios, razón por la cual hoy es patrono de las madres embarazadas, de las mujeres que esperan un hijo por adopción y de todos los que trabajan en la defensa de la vida.
Desde joven ingresó en la Orden de la Merced, donde se unió al ideal de San Pedro Nolasco: liberar a los cautivos cristianos. Como redentor, cuando ya los recursos financieros se agotaron, llegó incluso a ofrecerse a sí mismo como rehén, compartiendo la suerte de los esclavizados. Durante su cautiverio en Argel fue duramente castigado por anunciar la fe y, como signo de su silencio forzado, la tradición lo recuerda con un candado en los labios (El martirio del candado y otros tormentos, según Guillermo Vásquez).
Su espiritualidad estuvo marcada por una profunda devoción a la Eucaristía y a la Virgen María. La tradición cuenta que, en sus últimos días, estando gravemente enfermo en Cardona, recibió el Viático de manos de Cristo mismo acompañado de ángeles vestidos de hábito mercedario, signo del amor divino que sostuvo toda su vida. Murió en 1240, con apenas 36 años de edad, dejando un ejemplo de entrega total a Dios y al prójimo.
La figura de San Ramón Nonato ha trascendido los siglos y su devoción se ha extendido por todo el mundo. En Chile y en diversas comunidades mercedarias, su fiesta se celebra de manera especial con oraciones por las madres gestantes y sus hijos, incluyendo una bendición especial para ellas en la Eucaristía, pidiendo su intercesión para que el don de la vida sea siempre custodiado y defendido.
En este día, como Provincia Mercedaria de Chile, invitamos a todos los fieles a unirse en oración confiada a San Ramón Nonato, para que nos enseñe a vivir con la misma fe, valentía y caridad que él supo encarnar, y para que nos ayude a construir un mundo donde la vida sea respetada y cuidada en todas sus etapas.
San Ramón Nonato, ruega por nosotros.
Fuente: Secretaría Pastoral Provincia Mercedaria de Chile.