Este 6 de agosto se conmemora un nuevo aniversario de la pascua del Siervo de Dios Fr. Antonino Pisano, joven religioso mercedario italiano que, en sus cortos años de vida consagrada, dejó una huella imborrable por su profunda piedad, amor a la Virgen de Bonaria y entrega generosa al Señor.
Nacido en Cagliari, Italia, el 19 de marzo de 1907, Fray Antonino ingresó al convento de Bonaria como aspirante a la vida religiosa el 20 de enero de 1922. Poco después recibió el hábito mercedario e inició su noviciado. El 8 de septiembre de 1923 profesó sus votos simples, y solo cuatro años más tarde, el 6 de agosto de 1927, falleció serenamente, rodeado del afecto de su familia y de los religiosos de su comunidad.
Desde los primeros días de su formación, Fr. Antonino destacó por su profundo deseo de santidad y fidelidad al Evangelio. En su diario espiritual escribió: “Con la gracia del Señor y con la ayuda de Nuestra Madre santísima de la Merced me abstendré de cualquier pecado o defecto voluntario y advertido”. Aun en medio de la enfermedad que lo postró durante más de un año, mantuvo una actitud serena, llena de fe y gratitud, ofreciendo su sufrimiento por la conversión de los pecadores.
Su devoción a Jesús Eucaristía y a la Virgen de Bonaria fue central en su vida espiritual. Tras su muerte, muchas personas comenzaron a afirmar haber recibido gracias por su intercesión, lo que motivó la apertura de su proceso de beatificación en 1945. La causa, que concluyó su fase diocesana en 1957, sigue su curso en Roma.
Sus restos mortales descansan hoy a los pies de la Virgen de Bonaria, y su figura continúa siendo un modelo de entrega juvenil al Evangelio en el carisma mercedario.
Oración por su intercesión
Gloriosa Virgen María, que llamaste a tu santuario de Bonaria al angelical joven fr. Antonino Pisano y lo llenaste de gracia, de tal modo que fuese modelo para la juventud de nuestro tiempo, concédenos imitar sus virtudes y, si es para bien de la Iglesia, podamos verlo glorificado en los altares, de modo que pueda ser invocado con mayor fervor. Amén.
Fuente: Secretaría Pastoral Provincia Mercedaria de Chile, adaptado de “La Merced en la liturgia 2024-2025”.