En este día tan significativo para nuestra Orden y para toda la Iglesia, recordamos y celebramos el corazón de nuestra vocación: Cristo, Redentor del género humano, Aquel que vino a anunciar la Buena Noticia a los pobres, a liberar a los cautivos y a dar libertad a los oprimidos.
Como mercedarios, renovamos nuestra entrega para seguir siendo testigos de esa libertad que transforma vidas, especialmente allí donde persisten tantas formas de esclavitud, opresión y cautiverio: la pobreza, la soledad, la indiferencia, la injusticia, el narcotráfico, la trata de personas, la violencia, la guerra, la persecusión religiosa, la falta de sentido y esperanza.
La muerte de Jesús, nuestro Redentor, es desafío constante a imitar su ejemplo de entrega radical, que ha roto nuestras cadenas y nos hace exclamar: ¡Libres para liberar! ¡Redimidos para redimir! Su Redención, auténtico rescate, nos lleva a la nueva vida de los hijos e hijas del Padre Dios, vida de seguimiento de Aquel que nos salvó, al modo de san Pedro Nolasco, nuestro Padre Fundador.
En este espíritu, la Secretaría Pastoral ha puesto a disposición de nuestras comunidades el subsidio “Cristo Redentor: Libertad que transforma”, un material sencillo que busca animar la oración, la reflexión y la acción redentora.
Invitamos a toda persona y comunidad a descargar, rezar y compartir este subsidio, haciéndolo vida allí donde el Espíritu nos llame a ser instrumentos de libertad y esperanza.
Que esta fiesta nos impulse a renovar la confianza en Aquel que, clavado en la cruz y resucitado en gloria, nos redime cada día y nos llama a ser redentores junto a Él.
¡Cristo Redentor, libéranos y transfórmanos!
Nuestra Madre de la Merced, ruega por nosotros.
Puedes descargar el subsidio al final de esta misma noticia.
Fuente: Secretaría Pastoral Provincia Mercedaria de Chile.