La Merced se extiende por tierras pertenecientes al Reino de Castilla, de tal manera que ya en 1319, en el capítulo general de la Cuenca se constituye como provincia religiosa. La expansión de la provincia es rápida, distinguiéndose por la abundancia de conventos y religiosos, y por el empeño en llevar adelante las redenciones.
Diversas dificultades hicieron que durante más de un siglo viviera de forma autónoma. Llegado el momento de la evangelización de las nuevas tierras descubiertas por Cristóbal Colón, dio numerosos y santos religiosos que se entregaron sin descanso a la tarea de llevar a Cristo a los corazones de los nativos, sembrando el amor y devoción a la Madre de la Merced. De la de Castilla surgió la provincia de Andalucía, y las primeras de América, así como la recolección a partir de 1603.
De sus claustros salieron notables teólogos, y profesores de las aulas de Salamanca y Alcalá de Hernares, distinguiéndose entre ellos Francisco Zumel. Entre los literatos destaca Tirso de Molina (fr. Gabriel Téllez), autor prolífico que hace compañía a Lope y Calderón. Clave en la renovación de la espiritualidad mercedaria ha sido la figura de fray Juan Falconi con elementos nuevos que enriquecen la vida espiritual del Siglo de Oro.
Las reformas borbónicas afectaron a la provincia, que vio reducidos sus conventos, como ocurrió en el resto de la monarquía hispánica. Pero el golpe definitivo lo sufrió con los decretos desamortizadores de 1835, cuando no solo se vieron expulsados de sus conventos, sino que algunos religiosos fueron asesinados. La restauración comenzó por el convento de Conxo en agosto de 1881, trasladándose en 1990 a Poio. Fugira clave del primer tercio del siglo XX es Guillermo Vásquez, que murió mártir en Madrid al comienzo de la persecución religiosa junto con otros 17 hermanos de hábito.
La Provincia tiene como titular el misterio de la Asunción de la Virgen María a los cielos, y el lema de su sello mayor dice: Asumpta est Maria in caelum.
La misión redentora de la Provincia abarca los campos de la promoción humana, la evangelización de los pueblos, el trabajo misionero y la acción social en favor de los niños más desfavorecidos, la acción liberadora en los colegios, así como el esfuerzo integrador con los emigrantes y la atención a los fieles en tantos santuarios y parroquias.
Hoy la Provincia se extiende por España, Puerto Rico, Camerún y República Dominicana.