Recomendar       Imprimir



 

Comentario Religioso dominical


COMENTARIO RELIGIOSO
29° DOMINGO TIEMPO ORDINARIO
21 de octubre de 2012

Isaías 53, 10-11.
Salmo 32, 4-5. 18-20. 22.
Hebreos 4, 14-16.
Marcos 10, 35-45.

“TESTIGOS desde el servicio desinteresado”

Una de las características más notorias del espíritu misionero en la Iglesia, está dada por la actitud de servicio, lo cual siempre es un desafío, pues, muchas veces el servicio no es la actitud inmediata a nuestra condición de cristianos, sino que, preferimos ser servidos y por ello en ocasiones se nos hace difícil el trabajo y el impulso misionero, pues, queremos una Iglesia (fieles) que lleguen a nosotros y no una Iglesia (fieles) que haya que salir a encontrar en distintas partes y realidades. Uno de los temas centrales de la liturgia de la Palabra de este domingo, nos refiere a la actitud de SERVICIO Y ENTREGA, pues, el libro de Isaías (1era. Lectura), como la carta a los Hebreos (2da. Lectura) nos hablan del modelo de servicio y entrega: JESÚS.

Con semejante modelo de seguimiento, el evangelio de Marcos, recoge nuevamente la discusión sobre la “humanidad” de los seguidores de Jesús, a quienes sólo les interesa el reconocimiento externo y no profundizar en una búsqueda real del Mesías.

La actitud de Santiago y Juan (los hijos del Zebedeo) refleja una visión de autoridad, marcada por la búsqueda de lo que no es importante: estar o no en un puesto determinado; Jesús por su parte, señala que la verdadera autoridad, se da a través del SERVICIO y la ENTREGA  desinteresada por los demás.

Frente al escenario que nos plantea el evangelio dominical, debemos tomar conciencia de que nuestra participación en la comunidad, no responde sólo a la búsqueda de reconocimientos o de lugares destacados, sino transformar nuestra vida desde el servicio a quien más lo necesita.

Hoy más que nunca, se necesita de cada cristiano que sea consecuente con su compromiso, y la manera de reflejar de la mejor forma el compromiso con la causa de Jesús, es disponer nuestro corazón al servicio y a la entrega por los demás, a veces esto no puede ser sólo un impulso pasajero y fugaz, pero qué distinto sería nuestra sociedad, nuestra Iglesia, si de verdad nos dispusiéramos a servir a los demás, a entregarnos de manera real por aquellos que más necesitan de nosotros. La Iglesia (todos nosotros), necesitamos que el ejemplo y el mandato de Cristo, se haga vivo en nuestra vida, para ser IGLESIA SERVIDORA.

 

Fr. Rodrigo Aguilar Gómez, Mercedario
Superior Convento San Ramón Nonato
Rector del Instituto Victoria