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Comentario Religioso dominical


Domingo de Ramos
24 de Marzo de 2013

Lecturas:                                                                       
Primera lectura: Isaías 50, 4-7;                                                                                       
Salmo 21, 8-9.17-20.23-24;                                                                                                                                 
Segunda lectura: Filipenses 2, 6-11;                                         
Evangelio: Lucas 22, 7. 14-23,56.


¡Hosanna al Hijo de David ! Bendito el que viene en nombre del Señor, el Rey que viene en nombre del Señor, el Rey de Israel. ¡Hosanna en las alturas! ( Mt 21, 9 )

Con estas palabras se inicia la Eucaristía este Domingo de Ramos, es  un canto de jubilo. Han sido cuarenta días de preparación para llegar a este día, cuarenta días donde la liturgia nos ha invitado a redescubrir el Amor infinito que Dios nos tiene, cuarentas días que nos posibilitan volver a un nuevo comienzo en nuestra vida espiritual. Eso es justamente semana Santa, un tiempo donde nos centramos en lo mas nuclear de  nuestra fe. Contemplamos a Jesús en su Pasión, Muerte y Resurrección. Nos toma de la mano y nos invita a vivir junto a Él este camino.
 
Hoy iniciamos este itinerario, Jesús durante tres años  ha anunciado el Reino, ha compartido con los pequeños y los humildes, ha sanado a muchos, ha recorrido las polvorientos caminos de Israel.

 Hoy lo vemos  “ acompañado por sus discípulos”. Va camino a Jerusalén, conoce perfectamente lo que va ocurrir. Una convicción lo anima y atrae. Cumplir con la Voluntad de su Padre. ¿Qué nos mueve a nosotros hoy día?.
 
Manda a preparar todo y comienza su marcha, la gente lo recibe y aclama. “la gente extendía sus mantos sobre el camino”, reconocen la dignidad de la persona que esta entrando a la ciudad, días después esa misma  gente estará gritando “Crucifícalo”.

En los habitantes de Jerusalén hoy nos reconocemos ¿Cuantas veces nosotros también extendimos nuestros mantos y después hacemos que no le conocemos?, ese “hombre no lo conozco”, como dirá Pedro. ¿Qué ocurre con nosotros al contemplar el dolor  y la soledad  que experimenta Jesús ?

Tiempo atrás escuche a una persona, refiriéndose a las celebraciones de Semana Santa.  “Todos los años las celebraciones son iguales”, tenemos que hacer lo que dice “el librito”. Lamentablemente las “certezas litúrgicas” de esa persona son las certezas de muchos. “Hay que hacer lo que dice el librito” .

Esto nos pone en evidencia que la Semana Santa para muchas personas significa un sin fin de ritos externos pero  que no logran hacer sintonía con sus vidas, para muchos la experiencia religiosa es solamente eso. Ritos.

La invitación en este año de la Fe es a vivir de manera distinta este tiempo Santo, contemplemos el gesto sublime de Amor que esconde cada celebración litúrgica de estos días. Todos ellos apunta a la  entrega Redentora de Jesús por la humanidad.
 
Acompañemos al Señor Jesús en este día, reconozcamos a nuestro Rey que viene a entregar su vida por nosotros…

Fr. Mario Salas Becerra