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Comentario Religioso dominical


COMENTARIO RELIGIOSO
28° DOMINGO TIEMPO ORDINARIO
14 de octubre de 2012

Sabiduría 7, 7-11.
Salmo 89, 12-17.
Hebreos 4, 12-13.
Marcos 10, 17-30.

“SABIDURÍA para saber elegir lo mejor”

En la carta a los Hebreos (2da. Lectura) que nos presenta la liturgia dominical, se nos señala que la Palabra de Dios es “Viva y eficaz” y, ciertamente es la que nos ayuda a discernir lo mejor para nuestra vida, pues, al ser Palabra de Vida, ella nos ilumina el camino que debemos seguir; por ello el autor de la carta a los Hebreos, (que no fue San Pablo) nos refiere que la Palabra es como espada de doble filo, es decir, llega a la raíz, si sólo nos dejáramos guiar más por ella, podríamos actuar cada día con más caridad y entrega.

Por ello qué necesario se nos hace pedir siempre la sabiduría, para que nos haga cada vez mejores personas y sepamos desde la prudencia actuar de la mejor manera, para que esa sabiduría divina que llega a nosotros, la podamos reflejar sobre todo en nuestras palabras y acciones.
En este mismo sentido el Evangelio que se leerá en cada misa dominical, refleja al máximo, cuán necesaria es la asistencia de la sabiduría de Dios en cada momento de nuestra vida, para que seamos más desprendidos de nuestras propias seguridades y confiemos más en Dios, la SABIDURÍA misma.

La escena de este hombre que poseía muchos bienes, es el reflejo de la sociedad actual o del hombre moderno, que apoya su seguridad en las cosas materiales o en sentimientos puramente humanos como el prestigio, el orgullo. El hombre del evangelio busca la Vida Eterna, anclado en el cumplimiento “frío” de los mandamientos, sin profundizar en la HUMANIZACIÓN de los mismos. Este detalle es el que resulta ser fundamental, ya que muchas veces, tendemos a contentarnos con ACCIONES EXTERNAS y no con ACTITUDES INTERIORES, que por cierto son absolutamente diferentes; ACCIONES EXTERNAS son cosas que hago –visibles – pero no siempre significativas, en cambio, las ACTITUDES INTERIORES, son fruto de una reflexión mayor que lleva de suyo ofrecer nuestra vida completa.

Por tanto, podemos vivir los mandamientos a cabalidad, pero si no hay una experiencia de desprendimiento de lo propio en beneficio de los demás, nuestro cumplimiento se torna inconcluso, en cambio quien lo deja todo y no se ve aferrado a lo material, ciertamente poseerá muchas cosas, que le llegarán por añadidura.

Que Dios nos colme de su SABIDURÍA.


Fr. Rodrigo Aguilar Gómez, Mercedario
Superior Convento San Ramón Nonato
Rector del Instituto Victoria