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17 de enero: 780 años de la aprobación Canónica de la Orden de la Merced e inicio del año dedicado a San Pedro Nolasco


En el año 1235 el Papa Gregorio IX aprobó el carácter universal de la Orden, permitiendo establecernos como familia religiosa en cualquier parte del mundo.

El devoto hijo de María de la Merced alcanzó a disfrutar en su convento de Barcelona la noticia de la confirmación pontificia de la Orden por él fundada. El papa Gregorio IX, el 17 de enero de 1235, en Perugia, con la bula Devotionis vestrae, dirigida al Maestre fray Pedro Nolasco y a los frailes de la Casa de Santa Eulalia de Barcelona, incorpora canónicamente la nueva Orden a la Iglesia universal.

Acerca de la trascendencia de esta importante bula, hay que hacer notar: La bula supone que, cuando se expidió, la Orden de la Merced ya existía como institución religiosa organizada, con su Maestre y sus Frailes viviendo en común, a semejanza de las Ordenes Militares, y era conocida como Casa de Santa Eulalia de Barcelona.

Que la bula fue solicitada por el Maestre de la Orden, que lo era fray Pedro Nolasco, pues a él, como Maestre, está dirigida. Supone, también, que dicha organización religiosa funcionaba con la aprobación de la competente autoridad diocesana, de la cual aprobación constaba fehacientemente al Romano Pontífice. Supone, asimismo, que la Orden de la Merced, desde su fundación en 1218, al menos, se atenía, en cuanto a la organización de su vida en común, a la Regla de san Agustín, pero que todavía no se había incorporado oficialmente a ningún grupo de las Religiones aprobadas por la Iglesia.

Y, finalmente, ratifica que las Religiones aprobadas por la Iglesia, en aquel momento formaban varios grupos, según la Regla que observaban, a tenor de las disposiciones del IV Concilio de Letrán: el grupo de las que observaban la Regla de san Basilio, el grupo de las que seguían la Regla de san Agustín, el grupo de las que militaban bajo la Regla de san Benito, y el grupo de las que tenían Reglas propias con aprobación de la Santa Sede.

Con esta bula, breve en su texto y tan simple en su estructura, el Pontífice Gregorio IX consigue tres efectos importantes para la Orden de la Merced: confirma con su autoridad suprema la existencia de la Orden de la Merced en la Iglesia universal; ratifica el uso de la Regla de san Agustín por parte de la Orden; e incorpora a la Orden al grupo de las instituciones religiosas que observaban la Regla de san Agustín.

Fuente: "La Orden de Santa María de la Merced (1218 - 1992). Síntesis Histórica"


Documentos:
· PDF Recurso para Misa del 17 de enero | · DOC Recurso para Misa del 17 de enero |