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Recordamos la Pascua de Monseñor Carlos Oviedo Cavada, Cardenal Mercedario


Nació en Santiago el 19 de enero de 1927. Ingresó a la Orden Mercedaria e hizo los votos solemnes en marzo de 1948. Falleció el 7 de diciembre de 1998.

Hace 15 años que falleció Monseñor Carlos Oviedo Cavada, quien fuese Arzobispo de Santiago y Cardenal de la Iglesia Católica, como mercedarios recordamos en este día a quien fuese un coherente mercedario que vivió a plenitud la misión Redentora.

Monseñor Oviedo acompañaba a los sacerdotes de las diócesis en las que estuvo a cargo, siendo recordado con aprecio y estima por los clérigos. En cada ciudad que visitaba recorría la cárcel del lugar y cada 24 de septiembre enviaba una carta al Padre Provincial renovando sus votos mercedarios.

Citas de sus homilías en los Te Deum

“Esta tradición es uno de los actos que han servido para mantener la identidad de nuestra patria y uno de los más serios esfuerzos por su unidad interior. Jamás sea interrumpido la celebración de este acto en Santiago, ni siquiera en medio de conflictos internos del país ni cuando esos conflictos afectaron a la misma Iglesia Católica, como ocurriera en los años de las mal llamadas “luchas teológicas” (…). El 18 de septiembre de 1925, día de la separación de la Iglesia y el Estado, por la nueva constitución de esa fecha, también fue celebrado el Te Deum, con la asistencia de todo el gobierno de entonces. Como dijeron los obispos de Chile, en esa oportunidad, si bien el Estado se separaba de la Iglesia, la Iglesia jamás se separaría del pueblo de Chile”.(Homilía del 18 de septiembre de 1990)

“Toda América tiene ahora este gran desafío y la conmemoración de los 500 años son un estímulo a trabajar con entereza y generosidad para superar lo que obstaculiza y divide a algunas naciones, y para unirse todos los países, según la hermosa perspectiva que indicara aquí en Santiago, en la CEPAL, el Papa Juan Pablo II, (…) para poner en marcha la solidaridad y «promover una cultura de la solidaridad que abarque la comunidad entera»”. (Homilía del 18 de septiembre de 1992)

“Damos gracias a Dios por quienes fueron los habitantes primeros de esta tierra y gracias también porque en los últimos tiempos se ha hecho una más clara conciencia acerca de la importancia y dignidad de esos pueblos naturales y de lo que ellos significan entre nosotros. Contemplando pues sus auténticos valores, con amor y esperanza les decimos que conserven la cultura de sus antepasados en el contexto actual”. (Homilía del 18 de septiembre de 1993)

“Cuando sólo nos dedicamos a usar los frutos de la tierra, sin recordar el mandato de cuidarla, se producen desequilibrios que afectan las misma subsistencia de la vida humana en el planeta. Es por ello oportuno recordar que, a los ojos de la fe, el hombre tiene una relación múltiple con la Creación: como señor está llamado a dominarla, como hermano a cuidarla, como trabajador a hacerla producir, como hijo de Dios a contemplarla, como creyente a transfigurarla y a prestarle su voz para alabar a Dios” (Homilía del 18 de septiembre de 1993)

MONSEÑOR CARLOS OVIEDO CAVADA

Nació en Santiago el 19 de enero de 1927. Ingresó a la Orden Mercedaria e hizo los votos solemnes en marzo de 1948. Ordenado sacerdote en Santiago el 24 de septiembre de 1949.

El 21 de marzo de 1964 fue nombrado por su Santidad Pablo VI, Obispo Titular de Benevento y Auxiliar del Arzobispo de Concepción, Mons. Manuel Sánchez. Fue consagrado el 7 de junio del mismo año en la Basílica de la Merced de Santiago por Mons. Alfredo Silva Santiago, siendo co-Consagrantes Mons. Manuel Sánchez y Mons. Emilio Tagle C.

Entre los años 1970 y 1974, fue Secretario General de la Conferencia Episcopal de Chile, con sede en Santiago. Promovido al Arzobispado de Antofagasta en marzo de 1974, fue también Administrador Apostólico de Calama en 1974-1976.

El 30 de marzo de 1990 su Santidad Juan Pablo II lo nombró Arzobispo de Santiago. Tomó posesión del cargo el 22 de abril de ese mismo año. S.S. Juan Pablo II lo hizo Cardenal en el Consistorio el 26 de Noviembre de 1994. Actualmente es Presidente de la Conferencia Episcopal de Chile. Además, es miembro de la Congregación para la Educación Católica y del Pontificio Consejo de la Cultura. Su lema Episcopal es "PACEM IN DIEBUS NOSTRIS".

Miembro de la Academia Chilena de Historia y de otras varias instituciones culturales nacionales y extranjeras, fue gran canciller de la Universidad Católica del Norte y de la Pontificia Universidad Católica de Chile, miembro del Pontificio Consejo para la Cultura y de la Congregación para la Educación Católica.

En abril de 1998, el cardenal Oviedo presentó a Juan Pablo II su renuncia al gobierno pastoral de la arquidiócesis de Santiago por motivos de salud y se reintegró en la Orden de la Merced.

El 7 de noviembre falleció en el Hospital Clínico de la Universidad Católica. Sus restos descansan en la cripta de los Arzobispos en la Catedral Metropolitana.

 

PUBLICACIONES

Escribió “La Historia de los Obispos de Chile”

Cartas Pastorales

  • Nacidos para Amar,

Carta Pastoral dirigida a los Jóvenes, sobre el Sentido del Amor (1993).

 

  • La Colaboración de Empresarios y Trabajadores: Una Urgencia de Nuestra Hora,

Carta Pastoral dirigida al mundo del trabajo, en la Fiesta de San José (1996).

 

  • Por siempre sea Alabado Jesús Sacramentado,

Carta Pastoral sobre el culto al Santísimo Sacramento (1996).

 

  • En el atardecer, con Jesús,

Carta Pastoral sobre los Adultos Mayores (1997).

 

  • Trabajo y Familia,

Carta Pastoral que aborda el tema del trabajo y la familia (1997).

 

  • "Conmigo lo hicisteis" (Mt 25, 40)

Carta sobre la Pastoral Penitenciaria (1998).