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Misa de Noche Buena en La Merced de Victoria


La celebración se inició en la Plaza José Manuel Balmaceda con villancicos, la bendición del cirio y del Niño Dios, para luego en procesión dirigirse hasta la parroquia mercedaria de Victoria.

El pasado martes 24 de diciembre, se celebró en la parroquia La Merced de Victoria, la tradicional Misa del Gallo, en la cual el mundo cristiano recuerda el nacimiento de Jesús en el portal de Belén.

La celebración comenzó este año en la plaza José Manuel Balmaceda, a las 21.30 horas con villancicos acordes a la ocasión junto a la bendición de los cirios y El Niño Dios, que muchos llevaron a esta cita, para continuar con una significativa procesión con el anda del Niño Dios y el libro de los Evangelios, que nos recuerdan que la Palabra se hizo carne y habitó entre nosotros.

Al llegar al templo, las campañas y el pregón de Navidad, anunciaron la llegada del Niño de Belén, quien en el atrio del templo, fue acogido por gran cantidad de fieles que participaron con entusiasmo de dicha celebración.

La Santa Misa fue presidida por el administrador parroquial Fr. Rodrigo Aguilar Gómez, junto a Fr. Jaime Nawrath Ríos y asistido por el Diácono Patricio Benavente Silva. Alegremente motivada por los coros de la parroquia y la animación del Sr. José Poveda Espinoza.

En la homilía el padre Aguilar destacó lo siguiente: "el misterio de la Navidad nos invita a ser luz que debemos iluminar las tinieblas de este mundo, debemos llevar la luz a nuestra familia, a los que más la necesitan", por otro lado señaló:"otra idea de esta noche santa es la paradoja del pesebre, misterio de comunión, pues, el Mesías se manifiesta en la pobreza del pesebre, pero es una manifestación universal: los pastores, los animales, la estrella, la luna, los ángeles, es decir, todo el mundo" y la tercera idea, concluyó el religioso: "sí Dios quiso que su Hijo único se encarnará en nuestra historia, si quiso hacerse hombre verdadero, siendo Dios, es que vale la pena ser hombre, vale la pena ser ser humano, seamos entonces mejores personas, hagamos nacer al Niño Dios en nuestra vida".

Al finalizar un hermoso momento de adoración, con un intenso silencio de oración juntó a una significativa alabanza con el canto Dios está aquí, que la asamblea coreó con viva voz.

 

Fuente: Comunidad Mercedaria del Sur