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Con alegría celebramos a Nuestra Madre de la Merced


En la oportunidad, en la Basílica de la Merced, se descubrió una placa conmemorando los 100 años de coronación de la Virgen de la Merced que se encuentra en el templo en calle Mac Iver.

Con especial afecto y alegría se celebró este 24 de septiembre a Nuestra Madre en la Basílica de la Merced. La eucaristía contó con la participación de la comunidad de basílica, religiosas de congregaciones y fieles del sector.  

La celebración fue presidida por el Nuncio Apostólico de su santidad en Chile, monseñor Ivo Scapolo, concelebrada por el superior provincial, fray Ricardo Morales, el párroco de la Basílica, fray Mario Salas y el superior provincial de los agustinos Fr. Enrique Catalán; el Ministro provincial de los franciscanos Fr. Isauro Covili L., ofm; el vicario de la zona centro padre Francisco Llanca, sacerdotes mercedarios y de la arquidiócesis de Santiago.

En su homilía el Nuncio Apostólico enunció las celebraciones de los mercedarios este año: los 800 años de fundación de la Orden, 470 años de la presencia de los mercedarios en Chile (1548) y los 100 años de coronación de la imagen de la Virgen de la Merced de la Basílica.

Recordó, monseñor Ivo Scapolo, que “la llegada de los primeros frailes mercedarios a Chile es signo de la gran pasión apostólica que los animaba, según el carisma que el Señor, mediante la intercesión de la Virgen María de la Merced había donado a San Pedro Nolasco en 1218. Fieles al carisma de su fundador los frailes mercedarios llegaron a estas tierras para difundir el anuncio del evangelio  a los pueblos originarios que encontraron”.

Prosiguió en su homilía, “Mediante la Orden de la Merced la Virgen María ha expresado de manera especial  su amor de madre hacia las personas mas necesitadas. Desde entonces la Orden de la Merced va cumpliendo la misión evangélica de liberar a las personas de los diferentes tipos de esclavitud. Misma misión que la Orden cumple hoy , para liberar a las personas de las diferentes cadenas que no les permite vivir dignamente como hijos de Dios”.

¿Cómo rescatar hoy los que son  cautivos de las diferentes esclavitudes? se preguntó el Nuncio, respondiendo "estamos llamados a realizar una gran y urgente obra liberadora mediante la moneda preciosa de nuestra oración de intercesión , hecha con insistencia y perseverancia. Además, sabiendo que la Verdad nos hace libres, llamados a anunciar y enseñar lo que Jesús nos ha revelado y hacerlo con claridad y valentía”.  

Finalizó sus palabras llamando a los presentes a “sustraer de la  esclavitud a tantas personas, cuantas sean  posible mediante la fuerza de nuestro ejemplo y de nuestras iniciativas apostólicas realizadas con  creatividad e inteligencia. Debemos tomar el compromiso de imitar el ejemplo  tantos frailes mercedarios  que han desgastado sus vidas por amor a  Jesús  y María en el servicio  a los hermanos”.  

Al finalziar la eucaristía, en el marco del jubileo mercedario, la comunidad de la Basílica tenía una celebración especial, se cumplen 100 años de la coronación de la imagen de Nuestra Madre que se ubica en lo alto del altar. Para la ocasión monseñor Ivo Scapolo y fray Ricardo Morales descubrieron una placa conmemorativa de este importante hito.


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