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Pilar Fuentes: “La Merced nos ha enseñado a estar siempre junto a las personas”.


Pilar recibió la Condecoración Cruz Apóstol Santiago que entrega el Arzobispado a personas que han contribuido significativamente con la arquidiócesis en su calidad de fieles laicos, sacerdotes y religiosos.

Esta tarde, a las 19:30 horas, se celebrará en la Catedral Metropolitana, la Misa de conmemoración de los 457 años de la arquidiócesis, al servicio de la evangelización de la ciudad; la liturgia será presidida por el cardenal Ricardo Ezzati Andrello, Arzobispo de Santiago.

En esta celebración se vivirá un especial momento con la entrega de la Condecoración Cruz Apóstol Santiago a personas que han contribuido significativamente con la arquidiócesis en su calidad de fieles laicos, sacerdotes y religiosos. El decreto de esta condecoración destaca el sentido de este reconocimiento, "el sobresaliente testimonio de amor a Jesucristo y a su Iglesia, como verdaderos discípulos y misioneros suyos, y los valiosos servicios prestados a la Iglesia de Santiago, en diversos campos, como la evangelización, la pastoral, la promoción humana, la educación católica y en la caridad".

Este año, el Arzobispado de Santiago, reconocerá la labor de una mujer que ha puesto la impronta mercedaria en cada una de las iniciativas en las que participa, hablamos de Pilar Fuentes, secretaria de la Basílica de La Merced, orientadora social de la pastoral social de la Basílica y de la parroquia La Merced de El Salto.

Hablar con Pilar es conocer su historia siempre ligada a la Merced, fue bautizada en la Merced de El Salto y ahí, a los 8 años, inició su preparación a la primera comunión, desde ahí siempre mantuvo su ligazón con la parroquia, prestando distintos servicios pastorales, “Desde ahí estuve participando en Pre juvenil, en las colonias urbanas. La Merced desde el comienzo me acogió muy bien, no me aleje nunca de ahí, trabajando después en la catequesis con niños, con adultos, trabajando en la pastoral juvenil hasta hace 3 años que estuve como asesora juvenil y luego, viendo la realidad de nuestro sector, inicié mi servicio en Pastoral social y migrante”.

El sello del carisma mercedario lo lleva Pilar en su servicio pastoral  y en su vida diaria y que queda en evidencia en su quehacer en la Pastoral Social de la Basílica y de la parroquia, “La Merced me enseñó y, me sigue enseñando, que hay que estar pendiente de las cautividades actuales. “Estar ahí” a uno le nace de adentro, el carisma mercedario hace que uno se involucre, si no lo tuviera quizás me pasaría lo que le pasa a mucha gente que llega contando lo que le pasó a alguien sin que ellos se involucren. Las necesidades son ahora, uno no le puede decir que venga en una semana más, si la gente toca tu puerta es porque la necesidad es en ese minuto. La Merced nos ha enseñado a estar siempre junto a las personas”.

Al hablar del trabajo que realiza actualmente, Pilar da cuenta de esa mirada de la realidad que nos debe mover como mercedarios, estar atento a nuestro entorno, “En la zona norte de Santiago, donde esta inserta la parroquia, hay mucha migración, mucha necesidad y lo otro  es que el sector hay mucho adulto mayor. Cuando llegué a la Basílica el padre Mario me propuso trabajar el área social, ya que hay una necesidad encubierta acá en el centro, la gente dice que el centro tiene plata y hay un grave error en eso. El primer año que partimos con el padre Mario resultó bien, partimos dos, luego fuimos cuatro y actualmente somos 14 personas. Desde la misma manera, y mirando a la realidad del sector parroquial de El Salto, le dije al padre Eduardo que si o si partiríamos con pastoral social aunque este sola y gracias a Dios la gente se ha ido involucrando”.

Al ver el pasar Pilar se ha ido formando para poder entregar un mejor servicio, acorde a las necesidades actuales, “me he involucrado en el tema migrante, formándome en el tema, tomando talleres y cursos y ahora un Diplomado”.

Reconocimiento

Hablar del reconocimiento complica a Pilar, de hecho, prefería mantener en reserva este momento, ya que reafirma que este trabajo lo realiza de manera desinteresada, “En todo los años que llevo trabajando siempre ha sido de forma voluntaria, porque me nace hacerlo, ya que hay mucha necesidad y uno debe estar ahí.  El hecho de ser parte de esta familia mercedaria por más de 40 años, uno lleva en la sangre nuestra misión, que es lo que hace la Merced. Yo me  forme con la Merced, es mi otra familia”.

Cuando le anunciaron que sería reconocida le señalaron que, como zona centro, habían visto su trabajo, pero Pilar resalta “lo que me agrada es que asociaron mi trabajo a La Merced, no lo pueden separar,  pueden decir que este reconocimiento es para Pilar Fuentes y se acabó, pero Pilar Fuentes tiene un apellido y ese es La Merced”.

Acción social de la Basílica

Actualmente la acción de la Pastoral social de la Basílica está dividida en Ayuda fraterna, alimentos no perecibles; Ropero;  Migrantes; Vida y Salud, enfocado al adulto mayor solos y enfermo.

Se ayuda por 3 meses a las familias con alimentos,  para que ellos se estabilicen y vamos rotando, ya que es mucha la gente y la ayuda no alcanza para todos. Hoy en día se ayuda a 16 familias, 11 son migrantes y 5 chilenas; se está trabajando con 16 adultos mayores que están solos, con familias lejanas y que necesitan apoyo para sus quehaceres diarios.

En el área migrantes, se ayuda en formación, orientación y orientar en sus temas de trámites.


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