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Eucaristía en el Mes de la Familia


Como es costumbre, la comunidad Mercedaria de Chillan, está celebrando el Mes de Familia, en especial en la Catequesis de Iniciación a la Vida Eucarística, donde durante este mes de octubre se comparten diferentes temas relacionados con la Familia.

Este viernes 13 de octubre no congregamos como Familia Cristiana, para compartir la Santa Eucaristía, la Celebración fue presidida por el Padre Jaime Nawrath, párroco y concelebrada por el Padre Guillermo Cartes, diácono y acólito de nuestra Comunidad.

Esta hermosa ceremonia contó con la presencia de padres y niños de Catequesis de Iniciación a la Vida Eucarística de primer y segundo año de las diferentes capillas y sede parroquial. Este Mes de la Familia, no da la oportunidad de orar, profundizar y exaltar la riqueza de esta institución natural, que el Hijo de Dios quiso consagrar naciendo en el seno de la Familia de Nazaret, modelo que debemos imitar. Hagamos nuestro el lema de este Mes: “Familia, Iglesia Misionera y Misericordiosa”, donde invocamos al Espíritu Santo para que cada familia, arraigada en Cristo, sea fuente de vida, signo vivo del amor de Dios y germen fecundo de la Nueva Evangelización en nuestro mundo, que necesita, con urgencia, la esperanza de Dios.

En su homilía el Padre Jaime nos indica, que en la Familia es donde empezamos a conocer a Dios, la familia, es una comunidad de fe, esperanza y caridad. Por eso le podemos llamar Iglesia doméstica. La familia cristiana es una comunión de personas, que reflejan la comunión que existe en Dios entre el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.

Prosuiguió el padre Jaime señalando que como Dios es creador, la familia comparte con Él esa obra, al procrear y educar a los hijos. ¡Qué gran dignidad tiene la familia que se asemeja a Dios en su obra creadora!. La familia cristiana, señaló, como Jesús, que cuando vino al mundo se dedicó a llevar la palabra de su Padre a todos los hombres, así, la familia tiene la misión de seguir sus pasos, de evangelizar; primero que nada, a sus propios hijos y a todos cuantos le rodean. La familia cristiana también es misionera, pues querrá que otras personas también conozcan a Dios, y serán testimonio del amor de Dios por todos.

Invitó a los padres a a guiar por el buen camino a sus hijos, ya que son los responsables de ellos, y estos niños son el futuro de la sociedad y del mundo cristiano. Finalizó señalando que la familia cristiana esta llamada a la oración. A orar juntos a Dios, quien ha creado a la familia. Así, una familia que reza unida, permanecerá unida, pues juntos, los miembros de la familia se ayudarán mutuamente a vivir como auténticos cristianos.

Fuente: Aljeandro Oyarzún, parroquia Nuestra Señora de la Merced de Chillán.


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