Recomendar       Imprimir





En Roma se realizó la apertura oficial del Jubileo de la Orden de la Merced


El acto cultural de apertura del Jubileo se realizó en la Iglesia de N. Signora della Mercede, con la presencia del Emmo. Sr. Cardenal Gianfranco Ravasi y del Maestro General Fr. Juan Carlos Saavedra Lucho.

Hoy 17 de enero los mercedarios celebramos el 783 Aniversario de la Aprobación Canónica de la Orden.

En este especial año del Jubileo se ha elegido este día para iniciar, oficialmente en Roma, la Celebración del Octavo Centenario de la Orden de la Merced. Se realizó un Acto Cultural de Inauguración: "La Merced ayer y hoy", en la Iglesia de N. Signora della Mercede, con la presencia del Emmo. Sr. Cardenal Gianfranco Ravasi y del Maestro General Fr. Juan Carlos Saavedra Lucho, obispos, religiosos, monjas, religiosas, laicas y laicos mercedarios de diversas partes del mundo, representantes diplomáticos y autoridades civiles.

En la ocasión hubo se inauguró un monumento a San Pedro Nolasco.

Fotos: Victor Sundaram

 En la "Historia de la Orden de la Merced" podemos encontrar un texto que nos ilumina de mejor manera este hito en nuestra historia:

"El devoto hijo de María de la Merced (Pedro Nolasco) alcanzó a disfrutar en su convento de Barcelona la noticia de la confirmación pontificia de la Orden por él fundada. El papa Gregorio IX, el 17 de enero de 1235, en Perugia, con la bula Devotionis vestrae, dirigida al Maestre fray Pedro Nolasco y a los frailes de la Casa de Santa Eulalia de Barcelona, incorpora canónicamente la nueva Orden a la Iglesia universal.

Acerca de la trascendencia de esta importante bula, hay que hacer notar: La bula supone que, cuando se expidió, la Orden de la Merced ya existía como institución religiosa organizada, con su Maestre y sus Frailes viviendo en común, a semejanza de las Ordenes Militares, y era conocida como Casa de Santa Eulalia de Barcelona. Que la bula fue solicitada por el Maestre de la Orden, que lo era fray Pedro Nolasco, pues a él, como Maestre, está dirigida. Supone, también, que dicha organización religiosa funcionaba con la aprobación de la competente autoridad diocesana, de la cual aprobación constaba fehacientemente al Romano Pontífice.

Supone, asimismo, que la Orden de la Merced, desde su fundación en 1218, al menos, se atenía, en cuanto a la organización de su vida en común, a la Regla de san Agustín, pero que todavía no se había incorporado oficialmente a ningún grupo de las Religiones aprobadas por la Iglesia. Con esta bula, breve en su texto y tan simple en su estructura, el Pontífice Gregorio IX consigue tres efectos importantes para la Orden de la Merced: confirma con su autoridad suprema la existencia de la Orden de la Merced en la Iglesia universal; ratifica el uso de la Regla de san Agustín por parte de la Orden; e incorpora a la Orden al grupo de las instituciones religiosas que observaban la Regla de san Agustín".

       


Galerías de Fotos: