Recomendar       Imprimir





Peregrinación de las FLM al Cristo de Rinconada de Silva


Delegaciones de las Fraternidades Laicales Mercedarias de Chimbarongo, Rancagua, Melipilla, Santiago (Basílica, El Salto y Colegio San Pedro Nolasco, El Totoral), Valparaíso, Quillota y de los anfitriones de San Felipe, participaron de la peregrinación.

Al los pies del Cristo de Rinconada de Silva se reunieron las Fraternidades Laicales Mercedarias a orar el vía crucis que fue recordando el camino redentor de Jesucristo que nos invita a vivir la libertad de los hijos de Dios.  

Con oraciones, textos bíblicos y cantos de fue recorriendo el camino que llevó a la cima de este santuario a cielo abierto en el que esperaba la hermosa imagen de Cristo en la cruz. 

La peregrinación, se realizó al Cristo de Rinconada de Silva, para cerrar este año dedicado a Cristo Redentor en camino al Jubileo de la Merced. 

El recibimiento de las delegaciones de Chimbarongo, Rancagua, Melipilla, Santiago (Basílica, El Salto y Colegio San Pedro Nolasco, El Totoral), Valparaíso, Quillota estuvo a cargo de los dueños de Casa de San Felipe, quienes en la parroquia fueron acogidos para descansar, comer una colación y posteriormente dirigirse a Rinconada de Silva. 

Vía Crucis 

Bajo un intenso calor se vivió el Vía Crucis en el Cristo de Rinconada de Silva, hermoso espacio para la reflexión y el contacto con la Creación. En lo alto de la loma se encuentra la imagen del Cristo, de más de 20 metros de altura y tallado en un solo tronco,  se erige en lo alto contemplando el verdor del valle.  Las 15 estaciones del camino al Gólgota de nuestro Señor Jesucristo se vivieron en un ambiente de mucha reflexión y oración. 

Eucaristía

Finalizado el Vía  Crucis se dirigieron a la parroquia Nuestra Señora de la Merced de San Felipe, para compartir el almuerzo y posteriormente celebrar la eucaristía que presidió el Padre Provincial Fr. Ricardo Morales Galindo acompañado por Fr. Carlos Anselmo Espinoza I., Asesor Nacional de las Fraternidades Laicales Mercedarias. 

En su homilía el padre Anselmo, señaló que "El Señor no nos quiere fríos ni tibios, el Señor nos quiere verdaderamente  llenos de fuego, con un calor interior que nadie lo puede apagar. El calor del espíritu, el calor de la vida nueva que el Señor nos comunica". Recordó que se han realizado tres peregrinaciones en camino al Jubileo. 

Prosiguió en su homilía señalando "Esta peregrinación nos ha recordado tres cosas esenciales, que esta Directiva Nacional ha tenido presente: uno es bueno que peregrinemos, porque es un elemento clave en la existencia cristiana. Somos peregrinos, no vamos solos, siempre es  de un pueblo, de  una comunidad, de un grupo y las  Fraternidades son una porción del pueblo de Dios. Lo segundo es que los peregrinos ponen la atención en un valor y un modelo cristiano profundo, nuestro padre San Pedro Nolasco es  el hombre que supo leer su tiempo en la clave de Dios. Modelos en nuestro peregrinar, María Santísima de la Merced, es un modelo para nuestra vida. Mujer fiel y perseverante. Y finalmente compartir la eucaristía, cena de vida en la que nos sentimos profundamente hermanados con el Señor Jesús y en el Padre que nos acoge". 

En sus palabras finales el padre Ricardo, agradeció a cada una de las comunidades su participación y compromiso con las Fraternidades, dedicó palabras a la comunidad de San Felipe que acogió y recibió a las distintas delegaciones y finalmente invitó a  todas las fraternidades y que este inviten a más personas a participar de la misa oficial de inicio del Año Jubilar, la que se celebrará el 17 de marzo del 2018, en el Santuario de Lo Vásquez, desde las 10:00 horas, con actividades y la eucaristía que se celebrará a las 12:00 horas. 

Posteriormente las fraternidades iniciaron el regresó a sus ciudades.

       


Galerías de Fotos: