Recomendar       Imprimir





Gracias a Dios por los 25 años de vida sacerdotal de tres religiosos mercedarios


Con una eucaristía en la Basílica de La Merced se celebró las bodas de Plata sacerdotales de fray Luis Garrido, fray Mario Monardes y fray Juan Carlos Venegas.

En un ambiente de alegría y profunda emoción los mercedarios vivimos este lunes la celebración por los 25 años de vida sacerdotal de fray Luis Garrido, fray Mario Monardes y fray Juan Carlos Venegas.

La eucaristía, que se celebró en la Basílica de La Merced, contó con la participación de familiares, amigos y fieles de distintas comunidades en las que han prestado su servicio los tres religiosos mercedarios. Además, acompañaron a los sacerdotes sus hermanos religiosos quienes llegaron de las distintas comunidades de nuestro país para celebrar en familia este importante momento para la Provincia.

La ordenación el 3 de abril de 1992 fue de cuatro sacerdotes mercedarios, fray Guillermo Luis Pizarro Araya, falleció en Angola el año 2014, por lo que se realizó una especial mención y memoria durante la misa.

La eucaristía fue presidida por fray Juan Carlos Venegas y concelebrada por fray Luis Garrido y fray Mario Monardes.

Fray Juan Carlos Venegas inició su homilía recordando al padre Guillermo Luis Pizarro Araya, fallecido en Angola el 2014. Recordó el camino que realizaron para llegar a ese día y el caminar, con éxitos, fracasos, alegrías y tristezas, en estos 25 años. Pero ante todo siempre fueron muchas más las alegrías y realizaciones las cuales en este día damos gracias al Señor, señaló.

Reflexionó posteriormente el Evangelio de San Mateo de ser sal y luz del mundo. Los cristianos estamos llamados a ser la sal y dar sabor a nuestra vida, en la familia, en el Trabajo, en todas partes, en todos los lugares donde hace falta y sea necesaria la sal.

Se preguntó cómo ser sal. Lo primero es con la alegría, ser motivo de alegría para los otros, especialmente con la vivencia de las obras de misericordia. En segundo término, con la confianza, ser transparente en nuestro actuar para así ser personas confiables. En tercer lugar, está la fraternidad, hay que ayudar y compartir motivados por el amor de Dios. En cuarto lugar, está la paz, llevar la tranquilidad a quienes tienen desavenencias.

Cómo ser luz. Prosiguió en su homilía fray Juan Carlos Venegas, “ser luz es en primer lugar, hacer que nuestra vida refleje las enseñanzas de Cristo, la honradez, el amor a Dios y al prójimo, vivir la caridad, etc. Recibir la Eucaristía todos los Domingos dignamente para alimentar esa luz”. En segundo lugar, ser referente de vida, un modelo, un testimonio ejemplar de lo que Cristo es para cada uno de nosotros.

Finalizó su homilía señalando, “en estos 25 años de experiencia, de este don recibido del orden sacerdotal, estas palabras vienen a interpelarnos esta noche, pedimos a Dios y a nuestra Madre de la Merced la fidelidad para ser esa sal y esa luz para ustedes y no traicionar tan grande don recibido. A ustedes pedimos la oración por nuestra vocación y misión”.

Palabras del Superior Provincial

Al finalizar la eucaristía el padre Ricardo Morales, superior provincial, dirigió unas palabras a la comunidad y a los tres religiosos, manifestando la alegría de los mercedarios por estos 25 años de sacerdocio. Alegría por la Orden, vigente hoy en día con sus testimonios que han llevado la palabra de liberación, la que sigue viva y se expande por el mundo.
Prosiguió sus palabras recordando que “han realizado diversas tareas, fieles, perseverantes en tantas y diversos servicios que el Señor le ha pedido”. Manifestó su gratitud a Dios “que les regaló está vocación. Han arriesgado su salud, mostrando la bondad y ternura de Dios. Han recibido con gratitud el llamado de Dios. Gracias por ese esfuerzo, gracias por ese sacrificio silencioso.
Gracias a los presentes que son reflejo y que han estado apoyando, acompañando, sosteniendo la vocación y su ministerio”.

Posteriormente se les entregó un regalo, como recuerdo por sus 25 años de ministerio sacerdotal y por la celebración.

Padre Mario Monardes

El padre Mario Monardes señaló en sus palabras, al finalizar la eucaristía, que a lo largo de los años se va ganando en experiencia. “Va pasando el tiempo más rápido en nuestras comunidades, signo que vamos madurando. Hemos ido donde la provincia nos ha enviado, conocemos gente que nos coopera para que esté sacerdote se vaya formando humanamente”, señaló.
Dio gracias a Dios y a sus familias, “a las que renunciamos, ya que, señaló, la familia entrega un hijo, lo que es parte también de la vocación. Gracias por estar aquí. Sigan rezando por nosotros y por nuevas vocaciones”.

Finalizada la eucaristía se vivió un compartir fraterno en los jardines de la Basílica de la Merced.

       


Galerías de Fotos: